miércoles, 11 de septiembre de 2013

A un paso de la cima

Cuando buscaba un alter ego para pasearme por internet estaba algo nostálgico. Circunstancias familiares, laborales y alguna lesión me mantenían al margen de mi afición por la montaña. De aquella pequeña frustración nació "la cabra ya no tira al monte".

Mi situación ha cambiado. Ya no hago exactamente el mismo tipo de montaña que antes, pero lo cierto es que la cabra vuelve a tirar al monte. A pesar del cambio de estado no voy a modificar mi alias, pero sí me he mudado de blog. Ahora podéis seguir las andanzas de mi amigo Ángel y las mías propias en:

Sin embargo me resisto a cerrar este pequeño escaparate a penas leído por nadie. Lo dejo ahí, aletargado. Quizás algún día tenga algo que contar. Algo que no tenga un hueco claro en a un paso de la cima. Entonces, como dijo Mac Arthur, volveré.

Salud para todos



miércoles, 20 de marzo de 2013

Antenas de Juslibol. Circular 2.0

19/03/2013

De vez en cuando salgo a correr para combatir esta vida sedentaria que llevo. Un destino habitual es la subida a las antenas de Juslibol. Así parece que hago algo de monte...
Hoy me he decidido a repetir una ruta circular que inauguré hace siete días. Pero ha sido una repetición con un componente sentimental. Mi amigo Joaquín, reciente ganador de la Carrera del Ebro 2013, han tenido un pequeño problema de salud y anda recuperándose casi sin poder salir de casa. He pensado que una buena forma de darle ánimos podría ser correr un poco por las inmediaciones del escenario de su última victoria. Él tardará un poco, sólo un poco, en poder calzarse las zapatillas. Quizás si lee estas líneas se distraerá un poco.
 
Como no he podido quedar con nadie me llevo a Quique, Juan, Joaquín y Pedro, apoyados por Gonzalo para que me hagan compañía. Con los primeros punteos de El estanque, y los consiguientes pelos de punta, empiezo la carrera hacia el Parque del tío Jorge. Salgo del parque, negociando un millón de semáforos con Deshacer el mundo. Voy un poco rápido para mi deplorable estado de forma. Pero hoy toca sufrir. Es uno de esos días en los que decides competir contigo mismo. Y acabas empatando, claro.
Mar adentro por llano y sobre hierba: estoy mejor que en brazos. El final de La carta me trae malas noticias: vuelta al asfalto y empieza la cuesta. Suave al principio, pero la rotonda de Juslibol ya se ríe de mí, aunque consigo llegar hasta ella sudando con Agosto. La Sirena varada me trae más sudor y más cuesta. Al menos vuelvo a pisar tierra... qué fácil es encontrar consuelo cuando se quiere buscar. Ahora viene lo peor, la pista sube, sube y sube. Menos mal que Opio me lleva entre humo de leche y casi no noto la rampa. ¿O será la hipoxia y mi pulso a 180? Por fin corono con La herida sonando en mis oídos. Y en mis pulmones, que parecen abiertos en canal.
La pequeña meseta es un bálsamo para mi pulso y para mis piernas. Ahora viene lo mejor: la bajada. Es breve pero intensa y con Flor venenosa me creo Kilian Jornet corriendo por Chamonix. Cuando Kilian tenía tres años, claro, porque con cuatro ya corría  más que yo.
Todo lo bueno (y lo malo) termina. Ahora toca subir la última tachuela de la Carrera del Ebro. Qué mejor que Despertar de esta pesadilla coronando y, tras un  breve llano, afrontando la bajada más larga del día. De nuevo "vuelo" ligero como un pájaro (de 80 y pico kilos, claro). Llego al llano, por tierra hasta entrar en Juslibol, donde piso asfalto hasta que salgo del pueblo. Apuesta por el rock'n roll suena bien sobre cualquier superficie.
El Héroe de leyenda y yo vamos hablando de nuestras cosas, entre huertas, hasta llegar a la ribera del padre Ebro. Con nombre de guerra empiezo de veras a notar el cansancio en las piernas. El terreno, ya por aceras, a penas presenta desniveles, pero me cuesta mantener el ritmo.
No más lágrimas me deja a las puertas de la Expo (que pena da verla así...). La recorro con Nuestros nombres, salgo y paso bajo la pasarela del voluntariado. El Ebro parece El mar no cesa. Que gusto verlo así. Pero claro, tanta agua es lo que tiene, el tramo de Helios está inundado. Me toca remontar un poco de altura hasta el parque. Dioooooooooos como me duelen ya las piernas. Aprieto los dientes con Entre dos tierras, paso por la puerta de Helios y enfilo con más decisión que fuerzas por la arboleda de Macanaz. Ya estoy pensando en las dos cuestecillas que me quedan. Para abrir boca la rampa de salida de Macanaz al Paseo de la Ribera, y de postre el "muro" del estribo del Puente de Piedra. ¡Ya está! Maldito duende me susurra que estoy al lado de casa. Con él recorro los últimos metros antes de, por fin, parar el crono en 1h22'18" y 15.40km. Esto da unos miserables 5'20"/km. Una piltrafa de paso para la humanidad pero un gran paso para mí. He mejorado mi tiempo de la semana pasada en 20 segundos al kilómetro y en más de 5 minutos en total. Me voy a la ducha más contento que un niño con consola nueva.
 
Dejo el track de GPS:
 
Gracias a los Héroes versión 2007 por la compañía. Sin vosotros no hubiera sido lo mismo.
 
Joaquín, compañero, de nuevo muchos ánimos.
 
Joaquín en el km 22 de la Carrera del Ebro 2013
 

domingo, 17 de marzo de 2013

Camino del cielo y Pico San Cristóbal (1.171m). Riglos

29/01/2013

Hoy, a pesar de ser martes, tenemos el día libre. Todo gracias a nuestro "santo" patrón. La previsión del tiempo es bastante decente, así que nos echamos al monte con toda la familia. Ángel propone una ruta circular por los Mallos de Riglos con un nombre prometedor: Camino del Cielo.

Dejamos el coche en el aparcamiento junto al Refugio de Riglos. La ruta de hoy es circular, así que lo podríamos haber recorrido en sentido inverso. Creo que es mejor hacerlo tal y como aparece aquí descrito. De esta forma las vistas de bajada por el circo de verano, flanqueados por los mallos y con el Gállego al fondo, son espectaculares.

Aquí os dejo mi "track" de GPS: Camino del Cielo y Pico San Cristóbal

Superamos una primera cuesta antes de salir del pueblo y , una vez en la parte alta, nos encontramos con carteles indicadores del GR-1 y del Camino del Cielo (o Camino Azul).

Primera cuesta
Tras un breve recorrido por el GR-1, prácticamente llano, tomamos al poco tiempo un desvío, indicado con un poste y marcas azules, hacia el Camino del Cielo. Enseguida comienza a empinarse el terreno.
Por el GR-1
Dejamos atrás el GR-1
El camino, siempre al ascenso, no presenta ninguna dificultad de orientación o caída. Quizás con la excepción del tramo de la siguiente foto, en el que damos la mano a los niños.
Paso delicado
Hay que seguir subiendo...
Por fin llegamos al punto culminante del camino del cielo: mirador el Ventuoso. Estamos a 1.020m. 
Mirador El Ventuoso
A partir de ahora el camino es siempre hacia abajo. Parte del grupo, sin embargo, decidimos alargar un poco el recorrido y nos acercamos, sin niños, al Pico de San Cristóbal (1.171m). Al principio por un marcado sendero hasta el collado, donde nos encontramos con una pista en aparente buen estado. La obviamos y, ya sin sendero y atravesando una zona castigada por el fuego llegamos a la cima. Buenas vistas hacia el Gállego y el Pirineo.
Desde el Pico San Cristóbal
Recogemos al resto del grupo y bajamos con precaución hacia el inicio del circo de verano. Las abundantes precipitaciones de este invierno han convertido algunos tramos del camino en un auténtico lodazal. En los trechos más empinados debemos ayudar a los niños a no resbalar. Una vez metidos en el circo el camino mejora.
Desaparece el barro y el camino mejora
Llegamos sin novedad a las afueras de Riglos, disfrutando durante toda la bajada de las excelentes vistas del Gállego enmarcado por el mallo Firé (derecha) y Pisón (izquierda).
¡Qué altos son!
Al finalizar el paseo dejamos que nos niños jueguen un rato en el parque que hay sobre el aparcamiento. Con cuidado, porque alguien había dejado varias tablas astilladas junto al tobogán y las vallas que impiden la caída hacia los coches no están en buen estado.

Si os ha gustado esta ruta no os perdáis la descripción de Ángel en nuestro blog:
A un paso de la cima
Allí vais a encontrar otro punto de vista y muchas más fotos.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Falso Pico del Rayo (1.199m)

02/02/2013

Hace frío. La previsión del tiempo no ha fallado: tenemos fuerte viento y una temperatura a penas por encima de cero grados. Como vamos con niños (4 años) decidimos recortar nuestro objetivo inicial y ponemos la vista en una cota cercana, denominada habitualmente "Falso Pico del Rayo".

La subida comienza junto a la ermita de Nuestra Señora de Pietas (cerrada) y discurre, por una marcada pista, entre un frondoso pinar.

Comienza la subida
Tras unas primeras dudas por parte de los más jóvenes conseguimos un ritmo de subida lento pero constante. Vamos dejando atrás un par de desvíos y llegamos al final del pinar. Es un final provocado por la aparición de varios campos de cerezos, algunos de ellos abandonados. Al llegar a una caseta para guardar aperos, recientemente reparada y sin puerta, la pista termina. Desde aquí un camino, en fuerte pendiente en algunos tramos, atraviesa en diagonal campos de cerezos y zonas de monte bajo con algún pino ocasional.

Cerezos abandonados, monte bajo y pinos dispersos
Un poco antes de llegar al collado los pinos vuelven a rodearnos antes de abandonarnos definitivamente. Hemos llegado al amplio collado (cota 1.153). Desde allí, sin una traza de camino evidente, subimos hacia la cima por la loma, evitando las zonas más rocosas y buscando la protección del fuerte viento en la escasa vegetación.

A medio camino entre el collado y la cima.
Sin más incidencias llegamos a la cima, cota 1.199. Rápido almuerzo  y bajada por el mismo sitio hasta la cota 960, donde tomamos la pista a nuestra derecha, que nos lleva de nuevo a Pietas por una ruta más pendiente pero mucho más directa. Al salir del pinar tendremos la mejor vista de la ermita y, si el día acompaña, con el Moncayo de fondo.

Podéis descargar el track de GPS en mi otro blog:
A un paso de la cima